Somos mujeres. El mundo también es nuestro*

Por: Yessica María Marín Ramos y Rossy Karyna Morales Brito

Las mujeres en México, como en gran parte del mundo, se enfrentan a una lucha constante por el reconocimiento de sus derechos políticos y, aún más, por la protección efectiva de los mismos.

El liderazgo de este gremio y su participación política se encuentra en un terreno disparejo. En eso las cifras son claras. Según WomenNow (2020), de 194 países en el mundo sólo 20 están dirigidos por mujeres. En lo que respecta a las jefaturas de gobierno, 12 se encuentran en poder femenino (6.2 % de los estados existentes en el mundo). Los datos mejoran ligeramente al descender en el escalafón de poder: el 20.5% de las presidencias de los parlamentos de todo el planeta están ocupados por mujeres.

Foto: Internet.

En lo que respecta a México, históricamente las mujeres han sido marginadas de la escena política. La lucha por incursionar en este ámbito empezó como un sueño: votar y ser votadas, para lo cual en 1890 un colectivo de féminas reunió miles de firmas que enviaron al presidente Porfirio Díaz. Esta primera lucha falló, pues aunque en 1938 las mujeres ganaron su derecho a votar, el documento que lo hacía válido no se publicó.

El sueño se hizo realidad hasta el 3 de julio de 1955, cuando por primera vez la mujer mexicana pudo emitir su voto libremente y cuatro mujeres fueron electas como diputadas: Margarita García Flores, Marcelina Galindo Arce, Guadalupe Urzúa Flores y Remedios Ezeta Uribe.

El empoderamiento

Pero el empoderamiento femenino no es algo nuevo en el país, un buen ejemplo es Griselda Álvarez, quien en 1979 ganó la gubernatura de Colima y se convirtió en la primera gobernadora. Durante su mandato creó el Centro de Atención a la Mujer, A. C., fundó la Alianza de Mujeres de México y la Asociación Mexicana Bienestar Social. Además, fue presidenta honoraria vitalicia de la Federación de Mujeres Universitarias, A. C. (FEMU).

Otro ejemplo más actual es la Ley Olimpia, impulsada por Olimpia Coral Melo, que constituye un paso importante para la protección de agresiones en el área digital y el castigo de prácticas que vulneran la privacidad e intimidad sexual de las personas.

Y es que, desde sus inicios, los movimientos feministas han luchado por el empoderamiento, logrando oportunidades y derechos para el gremio, pero desde los años 80 lo que se busca a nivel mundial es una emancipación de las estructuras de dominación, también llamada sociedad patriarcal.

Foto: Internet.

Se trata de romper con las desigualdades de género, pero a su vez cambiar las relaciones jerárquicas de la sociedad, como las diferencias raciales, étnicas y de clase social, entre otras.

Es por eso que, considerando al empoderamiento como una transformación, la presencia de mujeres dentro de los organismos políticos representa una búsqueda del cambio que han decidido ejercer por cuenta propia, después de que la estructura política masculina las ha excluido por tanto tiempo.

En ese sentido, habría que cuestionarse si las mujeres mexicanas realmente se han emancipado del sistema patriarcal o lo sucedido en las elecciones de este año no es más que una táctica por parte de los partidos políticos para mostrar inclusión y ganar la empatía de los votantes.

Mujeres y elecciones

En menos de cien años, las mexicanas han logrado ejercer derechos como ir a la universidad o votar, pero aún no han tenido la oportunidad de gobernar el país. Desde 1982 hay registro de mujeres postuladas para la presidencia de México; la primera valiente fue Rosario Ibarra de Piedra, por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), quien participó dos veces pero en ninguna ganó.

En 1994 fueron dos las que figuraron en las boletas: Cecilia Soto (PT) y Marcela Lombardo (PPS). Más tarde, en el 2006, haría lo mismo Patricia Mercado, por el (PSD); seguida en 2012 por Josefina Vázquez Mota, representante del (PAN) y, en 2018, por Margarita Zavala, de partido independiente.

Las elecciones de 2021 marcaron la historia como un proceso donde por primera vez se aplicó la paridad de género. De acuerdo con el INE, en las presidencias municipales estuvieron postuladas cuatro mil 171 candidatas. Para las 15 gubernaturas que se renovaron en el país, fueron 46 las mujeres postuladas, pero sólo seis se coronaron electas: Maru Campos, en Chihuahua; Evelyn Salgado, en Guerrero; Indira Vizcaíno, en Colima; Lorena Cuéllar, en Tlaxcala; Layda Sansores, en Campeche, y Marina del Pilar Ávila, en Baja California, quienes se sumaron a Claudia Sheinbaum, actual mandataria de la Ciudad de México.

Foto: Internet.

Lo curioso es que a diferencia de México, otros países de América Latina sí han tenido presidentas, y en las últimas cuatro décadas, 10 mujeres han gobernado en Argentina, Brasil, Chile y Costa Rica.

Es evidente que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se abrieron más puertas para las mujeres con aspiraciones políticas, pero contrariamente – tal como en administraciones pasadas- se ha fallado en protegerlas, darles oportunidades y hacerles justicia cuando es necesario.

El caso de Tabasco

La primera mujer en ingresar al mundo de la política en Tabasco surgió durante el mandato de Tomás Garrido, siendo la profesora Sara Montiel Castillo la primera regidora para la municipalidad de Centro en 1926.

Fue hasta las elecciones de 2015 y 2018 cuando la paridad de género empezó a tomar relevancia en el estado, esto porque cuatro de las municipalidades fueron presididas por mujeres: María del Carmen Lépes Sanlucas (Centla); Manuela del Pilar Ríos López (Emiliano Zapata); Esperanza Méndez Vázquez (Jalapa) y Ana Lilia Díaz Zubiet (Jonuta).

De manera extraordinaria, en 2021 las elecciones se vieron dominadas por mujeres. Según el INE, de los 17 municipios de Tabasco ocho serán liderados por féminas: Luisa del Carmen Cámara Cabrales, en Balancán; María Esther Zapata Zapata, en Cárdenas; Lluvia Salas López, en Centla, Yolanda del Carmen Osuna Huerta, en Centro; Nuris López Sánchez, en Jalpa de Méndez; Sheila Darlin Álvarez Hernández, en Nacajuca; Ana Luisa Castellanos Hernández, en Paraíso, y Alma Rosa Espadas Hernández, en Teapa.

La violencia

La realidad es que el camino para entrar y permanecer en la política es una lucha constante por la supervivencia. Y es que, a pesar de todo, las mujeres siguen sufriendo desigualdades cuando se adentran en este ámbito, desde discriminación por no creerlas capaces de fungir en cargos importantes, hasta actos de violencia política que muchas veces quedan impune.

La violencia política, según la Ley Modelo Interamericana sobre Violencia Política contra las Mujeres (2017), se define como “todas aquellas acciones, conductas y/u omisiones, basada en su género, cuyo objeto sea el de causar daño o sufrimiento a una o varias mujeres y, por lo tanto, hacer menos o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de sus derechos políticos”.

Precisamente este año se presentó una noticia que nos hace cuestionarnos si las mujeres tienen libertad de participar en campañas políticas, pues en medio del proceso electoral distintos medios de comunicación dieron a conocer el asesinato de Alma Rosa Barragán, candidata a la alcaldía de Moroleón, Guanajuato, por el partido Movimiento Ciudadano. Incluso circularon vídeos del momento exacto en que fue atacada a disparos en pleno mitin y con micrófono en mano.

Foto: Internet.

Asimismo, Marilú Martínez Núñez, aspirante a la alcaldía de Cutzamala de Pinzón, Guerrero, por Movimiento Ciudadano, fue secuestrada junto a su familia por un grupo de hombres armados. Este es el escenario al que la mujer mexicana se enfrenta día a día si quiere incursionar en la política nacional.

Poco a poco, a pesar del machismo y otras trabas, mujeres muy bien preparadas se abren paso en la política, y comienzan a tener participación en colectivos sociales, a fungir como aspirantes para ocupar puestos locales, como gubernaturas, alcaldías y presidencias municipales.

Pero aunque los avances son grandes, aún existe un largo camino por recorrer: se necesita la paridad de género en todos los ámbitos, incluido el acceso al poder y la toma de decisiones. No se trata solamente de que las mujeres cubran la mitad de las candidaturas, se trata de transformar la forma de entender la política y hacer de la igualdad de género una realidad.

Fuentes: Tesis doctoral Empoderamiento político de las mujeres en México: los casos de baja california y ciudad de México de Cheryl Álvarez Torres / La representación política de las mujeres en México. Instituto Nacional Electoral de Flavia Freindenberg / Comisión Nacional de los Derechos Humanos / Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal / Breve historia de la participación política de las mujeres en México de Alicia Girón. Fotos: Internet.

*Somos mujeres. El mundo también es nuestro es un trabajo de las estudiantes Yessica María Marín Ramos y Rossy Karyna Morales Brito para la materia Periodismo de Opinión que imparte el Mtro. Erasmo Marín Villegas en la Licenciatura en Comunicación de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT). Edición a cargo de la Revista Gestión Empresarial.

ABOUT THE AUTHOR

Contáctenos

Somos una revista de circulación bimestral, puede adquirirla en puestos de revistas y tiendas de prestigio. Pede suscribirse para recibirla en su negocio u oficina.

Avenida Francisco Javier Mina 907 Colonia Centro, Villahermosa,Tabasco
Tel: (993) 157-0324
Email: ventas@revistagestionempresarial.com

Flickr

    Convertidor de moneda

    Convertidor de moneda: USD/MXN